
El mundo vive en una época en la que la conexión instantánea, al mismo tiempo que reduce las distancias y pone en contacto a las personas, también revela lo peor del ser humano al propiciar la aparición de un nuevo tipo de criminalidad. El fraude político es solo uno de esos nuevos delitos, entre tantos otros que la siniestra imaginación del ser humano no se cansa de planear.
Hoy, como cada 8 de marzo, se conmemora el Día Internacional de la Mujer. No es un día de fiesta, ni un día de regalos, como el Día del Padre o el del Niño. Es una jornada de lucha, de memoria y de reivindicación de los derechos de las mujeres que son nuestras madres, nuestras hijas, nuestras hermanas, nuestras esposas.